Después de la muerte,
ya no te veía,
pero había sol;
tal vez no sea tan malo mirara hacia atrás de vez
en cuando.
Tal vez no sea tan malo mirar atrás de vez
en cuando.
Vencimos juntos
al día;
a la noche
la arrollamos
y nadie nos premió,
por ello no es bueno mirar atrás,
ni ahora, ni nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario