Unas gafas perdidas,
unos sueños sin soñar,
una noche dormida,
un mañana para amar…
Un poema etílico,
una puerta cerrada,
un mundo idílico,
simplemente, madera quemada…
Mil pasos por dar,
mas mil pasos dados,
soñábamos con volar,
tu y yo, a nuestro lado,
conversaciones a media
acabar,
como este poema helado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario