Cuánto
pájaro que vuela libre,
pero
atado por el tiempo,
hablar
de libertad, es hablar de lo inservible,
si
no te tengo ¿para qué la quiero?
Y
si un día echo al mar,
a
surcar con mi velero,
en
mi mente o a mi lado estarás,
por
siempre, porque te quiero,
y
aunque sientas ver por la ventana
a
los kilómetros traicioneros,
estoy
seguro, de que mañana
brillará,
más y mejor tu pelo,
día
a día, hora a hora, nada a nada,
¿por qué? Porque te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario